Trabajamos con mujeres y hombres de edad adulta, y jóvenes entre 15 Y 25 años, de zonas rurales de nuestro país, quienes tienen una economía familiar de subsistencia, basada principalmente en la producción de granos básicos.

Casi en su totalidad son familias sin acceso a agua para la producción y el consumo; y solo un 32% cuenta con tierra propia para cultivar.

Por ahora, son 604 familias beneficiadas (aproximadamente 3,382 personas).  De manera directa participan 420 mujeres y 184 hombres en edad adulta, y 188 jóvenes (menores de 30 años): 109 mujeres y 79 hombres.